En tiempos donde cada vez más viajeros buscan experiencias auténticas y responsables, la selva peruana emerge como uno de los grandes tesoros naturales del planeta. Navegar por ríos infinitos, escuchar el sonido del bosque al amanecer o contemplar especies únicas en libertad son solo algunas de las vivencias que hoy posicionan a la Amazonía del Perú como un destino capaz de competir internacionalmente por su biodiversidad, sostenibilidad y conexión profunda con la naturaleza.
Más que un viaje, recorrer la selva peruana es descubrir ecosistemas que el mundo entero busca proteger.
Turistas en la Reserva Nacional Tambopata.
La Amazonía peruana conquista el turismo sostenible mundial
El compromiso del Perú con la conservación y el turismo responsable ha sido reconocido en importantes escenarios internacionales. Diversos destinos amazónicos y naturales del país han sido distinguidos por Green Destinations, organización global que premia a los lugares turísticos que promueven buenas prácticas ambientales, culturales y sostenibles.
La Reserva Nacional Tambopata y el Parque Nacional Bahuaja Sonene, en Madre de Dios, fueron incluidos en la lista Top 100 de Green Destinations en 2021 y 2022, un reconocimiento internacional que destaca destinos comprometidos con la sostenibilidad, la conservación y el turismo responsable.
En 2022, el Parque Nacional del Manu también fue reconocido en dicha lista, destacando su capacidad para equilibrar la conservación ambiental, el beneficio de las comunidades locales y el turismo responsable.
A estos reconocimientos se suman la Reserva Nacional Pacaya Samiria, en Loreto, distinguida en 2022; Kuélap y Gocta, en Amazonas, reconocidos en 2024; y el Parque Nacional Tingo María, en Huánuco, premiado del 2021 al 2025. Cabe mencionar que este es el primer destino peruano con certificación internacional oro en turismo sostenible otorgada por Green Destinations.
Estos logros consolidan al Perú como un referente internacional en experiencias sostenibles y demuestran que el turismo puede convertirse en una herramienta clave para proteger la biodiversidad y fortalecer las comunidades locales.
Guacamayo escarlata (Ara macao, Scarlet macaw), en la zona de amortiguamiento o zona Reservada del Parque Nacional del Manu.
Experiencias que solo se viven en la selva peruana
La Reserva Nacional Pacaya Samiria, ubicada en Loreto, es una de las áreas naturales protegidas más importantes de la Amazonía peruana y también la más extensa del país, con más de 2 millones de hectáreas. Conocida como la “Selva de los Espejos” por el reflejo casi perfecto del bosque sobre sus aguas, este destino ofrece una experiencia inmersiva única en ecosistemas de humedales amazónicos.
En sectores como Tibilo, los viajeros recorren quebradas y senderos fluviales en pequeñas canoas mientras observan flora y fauna en estado puro. El recorrido permite adentrarse en bosques inundables rodeados de aguajales y palmeras como el pihuayo, shapaja y ungurahui.
La reserva alberga una amplia variedad de especies de vertebrados y plantas silvestres. Entre sus habitantes más emblemáticos destacan el delfín rosado, el paiche, el lobo de río y especies amenazadas como el manatí amazónico y el lagarto negro.
Por su lado, Madre de Dios, declarada por ley como la Capital de la Biodiversidad del Perú, es uno de los mejores lugares del mundo para observar vida silvestre y conectar con la naturaleza amazónica.
Aquí se encuentra el Parque Nacional del Manu, ubicado entre Cusco y Madre de Dios, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Con más de 1,7 millones de hectáreas, protege ecosistemas que van desde la puna andina hasta la selva tropical amazónica.
La Reserva de Biosfera del Manu, reconocida por la UNESCO desde 1977, es considerada una de las zonas con mayor biodiversidad del planeta y alberga miles de especies de flora y fauna, además de comunidades indígenas que mantienen vivas tradiciones ancestrales y conocimientos vinculados al bosque.
Para quienes disfrutan del avistamiento de aves, Madre de Dios ofrece escenarios impresionantes como la Collpa Chuncho, Collpa Colorado, Collpa 8 Gallinas, Collpa La Cachuela y el Lago Yacumama, donde es posible observar guacamayos, loros y otras especies en su hábitat natural.
Torre de observación en Tambopata.
Viajar a la selva también es una forma de conservar
Explorar la Amazonía peruana implica también asumir un compromiso con su protección. Por ello, es importante elegir operadores turísticos formales y sostenibles, respetar los ecosistemas y valorar el trabajo de las comunidades locales que contribuyen a conservar estos espacios naturales.
Antes de viajar, considera:
- Llevar ropa ligera, impermeable y de colores neutros para facilitar el avistamiento de fauna.
- Usar repelente biodegradable, bloqueador ecológico y mantener siempre prácticas responsables durante tu visita.
- Respeta los senderos, evita dejar residuos y no alimentes a los animales silvestres.
Cada experiencia vivida en la selva puede convertirse en una oportunidad para apoyar la conservación de uno de los ecosistemas más importantes del planeta.
Vive una experiencia única en la Amazonía
La Amazonía peruana te invita a vivir experiencias que dejan huella en ti, no en el entorno. Porque viajar también puede ser una forma de conservar. Planifica tu vive la magia de un destino que protege su biodiversidad. Descubre más destinos sostenibles y experiencias inolvidables en nuestra sección ofertas.
Información al viajero
Si deseas información confiable para tu viaje a la selva, no dudes en contactar a IPERÚ, el servicio gratuito de información y asistencia al turista de PROMPERÚ:
[email protected]
(+51) 1 574 8000
WhatsApp 24 horas: (+51) 944 492 314

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