El legado que dejaron los Incas en Perú es totalmente apasionante. Desde complejos arqueológicos con una fascinante arquitectura hasta puentes incas, como el de Q’eswachaka, que se mantienen en pie hasta el día de hoy. Tradiciones, costumbres y mucha unión comunitaria se unen entorno a este puente situado a tres horas y media de Cusco. ¡Sigue leyendo y conoce todos los detalles de su historia!

Historia del puente Q’eswachaka

El conocimiento de los incas por la arquitectura sigue asombrando al mundo hasta nuestra época. Además de construir sus edificaciones de manera antisísmica, realizaban puentes de fibra vegetal y madera, los cuales eran mucho más resistentes en el momento de un terremoto. Q’eswachaka, de 28 metros de largo y 1,20 de ancho, fue uno de ellos. Formó parte del Qhapaq Ñan o Camino Inca y es el único puente inca que se ha mantenido hasta ahora. ¿Cómo lo consiguió? Gracias a la ayuda de los habitantes de la zona, que se unen una vez al año para volver a tejerlo y mantenerlo totalmente utilizable.

Todos los años, durante la segunda semana de junio, los pobladores de las zonas aledañas al puente se reúnen aquí para llevar a cabo la festividad de su renovación, no solo para mantener el puente vivo, sino también porque creen que si no lo hacen provocarán la ira de la Pachamama y de los Apus. Para la construcción del puente utilizan el ichu, un pasto de las zonas altas de los Andes. Las mujeres son las encargadas de trenzar el ichu mientras que los hombres se encargan de quitar las cuerdas rotas y sustituirlas por las nuevas.

Pero antes de todo esto se realiza una ceremonia de pago a la Pachamama; un sacerdote andino ofrece hojas de coca, un corazón de cordero, fetos de llama y diversos alimentos a la tierra, para que les brinde protección.

Durante el tercer día, después de que los pobladores hayan terminado de trenzar todo el puente, se realiza una gran celebración con danzas autóctonas y, a modo de inauguración, todos los habitantes cruzan el Q’eswachaka. 

La importancia del puente Q’eswachaka es tal que en el año 2013 fue nombrado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

¿Cómo llegar al puente inca de Q’eswachaka desde Cusco?

El puente de Q’eswachaka se encuentra a 180 km al sur de Cusco. Para llegar hasta allí, tienes dos opciones: hacerlo con una empresa turística o por tu propia cuenta. La primera opción es la más cómoda y en Cusco podrás encontrar decenas de empresas que ofrecen este servicio.

Si prefieres lanzarte a la aventura, tendrás que desplazarte de Cusco a Combapata, luego de aquí a Yanaoca y posteriormente movilidades particulares que, en 60 minutos, te dejan en Q’eswachaka.

¿Qué ver en los alrededores del puente Q’eswachaka?

Si quieres aprovechar el viaje a Q’eswachaka para conocer otros atractivos turísticos de la región, ¡es una idea maravillosa!

En el camino de Cusco a Q’eswachaka encontrarás cuatro preciosas lagunas: Pomacanchi, Acopia, Asnaqocha y Pampamarca. El paisaje que las rodea y los peces que podrás ver en ellas son otra de las maravillas de la naturaleza cusqueña.

Además, justo después de la última laguna (la de Pampamarca), se encuentra el volcán Pabellones, que con solo cuatro metros de altura es considerado el más pequeño del mundo.

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